Clasificación de la Filosofía

La Filosofía comprende tres áreas principales que, a su vez, se subdividen en áreas más específicas.

I. LOGICA

1. Lógica menor o «formal». Estudia las «reglas» del razonamiento

2. Lógica mayor o «material». Estudia la «materia» del razonamiento

II. FILOSOFIA ESPECULATIVA

3. Filosofía de las Matemáticas. La cantidad

4. Filosofía de la Naturaleza

a) El mundo corporal

b) El hombre. Sicología y Antropología

5. Metafísica

a) La verdad

b) El ser en cuanto ser. Ontología

c) Dios en cuanto accesible a la razón. Teología natural

III. FILOSOFIA PRACTICA

6. Filosofía Moral o Etica. El 'Obrar'

7. Filosfía del Arte o Estética. El 'Hacer''


La Lógica

La Lógica no forma parte de la filosofía especulativa, pero se presenta aquí y al comienzo, porque tanto la filosofía especulativa como la filosofía práctica necesitan de ella para hacer buen uso de la razón en sus respectivas áreas de conocimiento.

"La Lógica estudia la razón misma, en cuanto que es instrumento de la ciencia o medio de adquirir y poseer lo verdadero. Se puede definir, por consiguiente, como: el arte que dirige el acto mismo de la razón, es decir, que nos permite progresar con orden, fácilmente, y sin error en el acto mismo de la razón.

a) Por lo tanto, la Lógica no sólo procede, como toda ciencia, de acuerdo con la razón, sino que se refiere al acto mismo de ésta; de ahí su nombre de ciencia de la razón o del «logos».

b) La «razón» no es una facultad distinta de la «inteligencia» (o también entendimiento o intelecto). Pero desde el punto de vista del funcionamiento de esta facultad, se llama a ésta más especialmente inteligencia cuando ve, capta o “aprehende”, y más especialmente razón cuando por el discurso va de una cosa aprehendida a otra."

• Introducción a la Lógica J. Maritain


La Filosofía de la Naturaleza

El primer contacto de la razón humana es con el entorno real en el que vive el hombre. De allí surgen las primeras interrogantes.

"Las cosas que primeramente se presentan a nuestra consideración son las cosas corporales.

1) El cambio es lo más universal y más palpable en el mundo corporal; por su medio se realiza todo lo que acaece en la naturaleza. Los filósofos, que en su lenguaje propio llaman movimiento a toda especie de cambio, deberán, pues, preguntarse: ¿En qué consiste el movimiento?

2) En segundo lugar, si existe el movimiento, alguna cosa se mueve; y éstos son los cuerpos. Además ciertos movimientos parece que afectan a la sustancia misma de los cuerpos; así, cuando se hace en química la síntesis del agua, el oxígeno y el hidrógeno al combinarse, dan lugar a un nuevo cuerpo. ¿Cómo es esto posible? Es preciso, pues, investigar en qué consiste la sustancia corporal.

"Las cosas tal como las conocemos por los sentidos y por la imaginación, se nos presentan en su individualidad: es, por ejemplo, este hombre que veo delante de mí, de tal aspecto físico, que en este momento impresiona mi retina y que distingo de los demás hombres que veo a su lado. Decir conocimiento sensitivo equivale a decir conocimiento de lo individual.

"Pero ¿cómo nuestras ideas provendrían de las cosas si no nos llegasen a través de los sentidos que están en contacto inmediato con las mismas cosas? Basta observar el desarrollo intelectual de un niño para convencerse de que todos nuestros conocimientos comienzan por los sentidos. De igual manera el conocimiento intelectual lo sacamos siempre de los conocimientos sensitivos.

"Nuestras ideas son sacadas o “abstraídas” de los datos sensibles, mediante la actividad de una facultad especial (intellectus agens), que sobrepasa a todo el orden de los sentidos, y que es cómo la luz de nuestra inteligencia."

• Introducción a la Filosofía de la Naturaleza J.M.


La Metafísica

La Metafísica estudia al ser como tal y las grandes verdades que en sí contiene. El ser encierra a todas las cosas sin ser agotado por ninguna de ellas; estudia sus propiedades esenciales, la unidad, la verdad, la bondad, la belleza

"La metafísica propiamente dicha o ciencia del ser en cuanto ser es como el corazón y fundamento de toda la filosofía.

"¿Cuál es el objeto formal de la inteligencia, el objeto hacia el cual se dirige inmediatamente el conocimiento intelectual?

"Para responder a esta cuestión, basta fijarse en si hay algo que se haga siempre presente al espíritu cada vez que la inteligencia se pone en actividad. Y tal objeto existe: cada vez que conozco alguna cosa, se presenta ante mi inteligencia el ser o un modo del ser. Y con ningún otro objeto sucede lo mismo. Si pienso, por ejemplo, en una cualidad, en una cantidad, en una sustancia, en los tres casos pienso en un ser o en un modo del ser, común a esos tres objetos de pensamiento, y que por consiguiente se encuentra en los tres casos por igual.

"Conocer la causa de una cosa, su fin, su origen, sus propiedades, sus relaciones con las demás cosas, he ahí diversos medios de conocer lo que esa cosa es, diversas facetas del ser. Imposible hacer uso de la inteligencia sin que la noción del ser aparezca inmediatamente.

"Todo aquello que es cognoscible por la inteligencia es ‘inteligible’. Decir que la inteligencia tiene al ser como objeto necesario e inmediato, y que conoce con certeza, ¿no equivale a decir que el ser, como tal, es objeto ciertamente cognoscible por la inteligencia, es decir inteligible? Y decir que el ser, como tal, es inteligible, ¿no equivale a decir que la inteligibilidad es una propiedad del ser, o que todas las cosas son inteligibles en la medida en que son?

"Diremos, pues, que: El ser como tal es inteligible; todas las cosas son inteligibles en la medida en que son."

• Introducción a la Metafísica J.M.


La Verdad

El concepto básico del conocimiento es la verdad, porque si no se conoce algo verdadero no se conoce nada. Sin una evidencia conocible – verdadera – no hay conocimiento.

"¿En qué consiste la «verdad del conocimiento»? ¿Se puede refutar a aquellos que ponen en duda la veracidad de nuestras facultades cognoscitivas, sobre todo de la inteligencia y de la razón?

"He aquí la doble cuestión que se plantea desde el principio. La respuesta es clara.

1. Por lo que respecta a la primera cuestión, fácil es darse cuenta de lo que significa la noción de verdad. ¿Qué es una palabra verdadera o verídica? Es aquella que expresa con exactitud el pensamiento del que habla, una palabra conforme al pensamiento. ¿Qué es un pensamiento verdadero? Es aquel que presenta tal como es la cosa a que se refiere, un pensamiento conforme a esa cosa. Se sigue de aquí que la verdad de nuestro espíritu consiste en su conformidad con la cosa.

Imposible dar otra definición de la verdad sin engañarnos a nosotros mismos, es decir, sin falsear la noción de verdad que de hecho y en el ejercicio viviente de nuestra inteligencia empleamos cada vez que pensamos.

2. En cuanto a los escépticos, quienes, al menos teóricamente hablando, ponen en duda la veracidad de nuestras facultades cognoscitivas, y sobre todo la de la inteligencia o de la razón, sería inútil pretender demostrarles esta veracidad, ya que toda demostración se apoya en alguna certeza, y ellos hacen precisamente profesión de no admitir ninguna y rechazarlas todas.

Bastará con reducirlos al absurdo: cuando dicen que “no saben si una proposición es verdadera”, o bien saben que esta proposición por ellos enunciada es cierta, y en tal caso se contradicen manifiestamente, o bien ignoran si es verdadera, y en este caso nada dicen, o no saben lo que dicen. Los que dudan de la verdad no pueden, pues, filosofar sino guardando silencio absoluto, aun en el interior de su mente, y, según las palabras de Aristóteles, reduciéndose a la condición de los vegetales.

"Indudablemente la razón se engaña con frecuencia, sobre todo cuando se ocupa de materias difíciles y elevadas; y Cicerón decía que no hay absurdo en el mundo de las ideas que no lo haya sostenido algún filósofo. Así, pues, la verdad es difícil de ser alcanzada, pero es error de cobardes el tomar una dificultad por una imposibilidad."


La 'apertura' tomista

La oposición entre el Tomismo y otras filosofías es, básicamente, del orden de los principios. Eso no significa, sin embargo, suponer que tales filosofías de principios erróneos no ven nada real o verdadero. Sin duda que, por participar de la razón humana, siempre es posible que reconozcan aspectos verdaderos. Y, si lo que sea que reconozcan como verdadero es verdad, debe aceptarse como tal y no puede desecharse.

En esto consiste la «apertura tomista» desarrollada por Maritain sin modificaciones sustanciales a lo largo de toda obra. Aquí tenemos tres ejemplos deépocas distantes.

'Theonas', 1921

"La filosofía perenne es una filosofía viviente, porque es verdadera. Ahora bien, es claro que, si esa doctrina ha de permanecer entre los hombres, deberá asimilar constantemente lo que es 'otro' fuera de sí misma, así como lo que es nuevo; para ello, debe permanecer en contacto y, si es posible, en continuidad en el orden material con todo lo que no es ella misma. Mientras más fuertes espiritualmente sean los principios que la animan, más capaz será de asimilar e integrar todas las cosas.

"Sería un error mortal aislar la verdad en una casa de apestados. Y aseguro que los filósofos escolásticos han cometido a menudo este pecado, un pecado del que el profesor y el pedagogo son particularmente culpables.

"Son las verdades parciales – que a veces se destacan con un relieve extraordinario en la falsa luz y en la tosca perspectiva de doctrinas erróneas – las que debemos reunir y salvar, con el cuidado que una filosofía digna de su nombre debe tener por todo lo que es.

"Estos son los alimentos que la verdadera filosofía debe asimilar. El tomismo ha ayunado por trescientos años. La historia de la filosofía moderna ha preparado algunos sabrosos platos como para quebrar ese ayuno."

'Confesión de fe', 1939.

"Los diferentes sistemas filosóficos, no obstante lo erróneamente fundados que sean, constituyen en alguna medida, en su conjunto, una filosofía virtual y fluida, en la que se sobreponen formulaciones contradictorias y doctrinas adversas, y que es sobrellevada por los aspectos de verdad que contiene. Por ello, si existe entre los hombres un cuerpo doctrinal sustentado por completo sobre principios verdaderos – y tal es para nosotros el caso del tomismo – , dicha doctrina incorporará, más o menos tardíamente, a causa de la pereza de sus defensores, pero progresivamente en sí misma tal filosofía virtual, dando forma, en un grado proporcionado, a su ordenación orgánica. Tal es mi idea sobre el progreso de la filosofía."

'Aproximaciones sin Trabas', 1973

"El tomismo auténtico no es un punto final. Tampoco es la doctrina de un hombre. Sin duda que Santo Tomás ha asumido y llevado a la unidad sobre todo el trabajo de los Padres de la Iglesia y de los Doctores que lo precedieron, así como el de los grandes buscadores de Grecia y de las grandes mentes inspiradas de Israel. Ellos representan tesoros de lenta adquisición por la razón... Tesoros seculares que en un momento determinado fueron reunidos en un organismo inteligible, formado y destinado a crecer por siempre, que extiende sus ágiles brazos a través de los siglos, incesantemente preocupado de encontrar y abrazar nuevas verdades.

"El tomismo auténtico nos es, como las caricaturas que han dibujado de él sus enemigo y, ¡ay!, algunos de sus defensores, una especie de fuerza policial intelectual o fuerza clerical uniformada, haciendo guardia para defender el pasado y lo que, correcta o erróneamente, se considera la verdad adquirida, preocupado nada más que de la refutación del error, siempre sospechando malicia y herejía en toda nueva germinación intelectual."

"El Tomismo auténtico siempre experimentará el dolor agudo del parto de las nuevas verdades que deben ser descubiertas, reconocidas e integradas. Las llaves que laboriosamente ha creado tienen el propósito de abrir puertas, no de cerrarlas."