Los ateos según el modo en que profesan su ateísmo

La distinción entre las diversas clases de ateísmo supone, según Maritain, adoptar dos puntos de vista diferentes: uno, el del hombre que confiesa ser ateo, y el otro, del contenido lógico de las diferentes filosofías ateas.

"Desde el primer punto de vista, o sea, con relación al modo en que se profesa el ateísmo, diré que en primer lugar están los «ateos prácticos», que piensan que creen en Dios, cuando en realidad niegan su existencia en cada una de sus acciones y por el testimonio de su conducta.

"Están luego los «pseudo ateos», que creen que no creen en Dios, cuando en realidad creen inconscientemente en Él, porque el Dios cuya existencia niegan no es Dios, sino algo diferente.

"Por último, están los «ateos absolutos», que realmente niegan la existencia de Dios mismo en Quien creen los creyentes, niegan la existencia de Dios Padre, Creador y Salvado. Estos ateos absolutos se ven obligados a modificar todo su sistema de valores y a destruir en sí mismos todo cuanto pudiera sugerir el nombre que rechazaron; eligieron apostarlo todo contra la divina Trascendencia y contra todo vestigio de Trascendencia, cualquiera que fuere.

• 'Significación del Ateísmo Contemporáneo' J.M.


Los ateos según la lógica interna de su ateismo

Desde este segundo punto de vista, Maritain divide el ateísmo en «ateísmo negativo» y «ateísmo positivo».

"Por «ateísmo negativo» entiendo un proceso meramente negativo o destructor, de rechazo de la idea de Dios, que queda reemplazada sólo por un «vacío». Tal ateísmo negativo puede ser empírico y superficial, como el ateísmo de los libertinos. Éste determina un vacío en el centro del universo de pensamiento que, a través de los siglos, se formó alrededor de la idea de Dios, pero no se molesta en transformar ese universo; le interesa tan sólo hacernos vivir una vida cómoda y gozar de la libertad de hacer exactamente lo que nos guste.

"Por «ateísmo positivo» entiendo una lucha activa contra todo cuanto pueda recordamos a Dios – es decir, «anti-teísmo», antes que ateísmo –, y al mismo tiempo un desesperado esfuerzo por volver a fundir y a reconstruir todo el universo humano de pensamiento y la escala humana de valores, de acuerdo con ese estado de guerra contra Dios. Este ateísmo positivo fue el trágico, solitario ateísmo de un Nietzsche. Tal es hoy día el ateísmo literario, que está de moda, el existencialismo; tal es el ateísmo revolucionario del materialismo dialéctico marxista.

Cuando hablo de ateísmo contemporáneo, me refiero al ateísmo visto bajo este último aspecto que acabo de mencionar; lo considero la forma más significativa del ateísmo. Trátase de un ateísmo que configura un nuevo e inaudito acontecimiento histórico, porque es un ateísmo absoluto y positivo a la vez.


La inconsistencia del ateísmo

Maritain se detiene luego a analizar el carácter religioso del ateísmo.

"¿Cómo nace en el espíritu de un hombre el ateísmo absoluto y positivo? Aquí nos vemos frente a un hecho notable. Un hombre no se convierte en ateo absoluto de resultas de haber estudiado el problema de Dios a través de la razón especulativa. Sin duda alguna, ese hombre toma en cuenta las conclusiones negativas a que llegan a este respecto las formas más radicales de la filosofía racionalista o positivista; tampoco deja de lado el viejo lugar común con que la explicación científica del universo prescinde lisa y llanamente de la existencia de Dios.

"Pero todo esto no es para ese hombre sino un medio de defensa de segunda mano, no el estímulo fundamental y determinante. Él no somete a ningún examen crítico ni aquellas conclusiones filosóficas ni esos absurdos lugares comunes. Sencillamente los da por sentados; «cree» en ellos.

"¿Qué significa todo esto? El ateísmo absoluto tiene su punto de partida en un «acto de fe» en sentido opuesto y constituye un compromiso de tipo enteramente religioso. Aquí nos hallamos frente a la gran inconsistencia interna del ateísmo contemporáneo: el ateísmo contemporáneo proclama que necesariamente debe desaparecer toda religión, y él mismo es un fenómeno religioso.


¿Cómo combatir el ateísmo?

Pero Maritain no se conforma con la mera descripción del ateísmo: propone eliminarlo. He aquí cómo:

"Hoy los hombres necesitan señales, necesitan acciones. Y sobre todo necesitan signos tangibles que les revelen la realidad de las cosas divinas.

"Proporcionar milagros a los hombres no es cosa que nos corresponda a los cristianos. Lo que está a nuestro alcance es practicar aquello en que creemos.

"Aquí nos parece bien destacar una de las más profundas significaciones del ateísmo absoluto. El ateísmo absoluto es una traducción, en términos brutales e ineludibles, una contraparte implacable, un espejo vengador, del «ateísmo práctico» de demasiados creyentes que desmienten su propia creencia. El ateísmo absoluto es tanto el fruto como la condenación del «ateísmo práctico»; es su imagen reflejada en el espejo de la «cólera divina».

"Si este diagnóstico es verdadero, tendríamos entonces que afirmar que es imposible liberamos del «ateísmo absoluto» sin antes liberarnos del «ateísmo práctico». Por lo demás, esto ha llegado a ser evidente para todos aquellos a quienes ya no basta un cristianismo decorativo, ni siquiera para nuestra existencia en este mundo. La fe ha de ser fe real, práctica y viva. Creer en Dios ha de significar vivir de manera tal, que fuera imposible vivir la vida así, si Dios no existiera.

"Entonces, la esperanza terrena en el Evangelio puede llegar a convertirse en la fuerza vivificante de la historia temporal.»