I. LA FILOSOFIA CRISTIANA

1. ¿CUÁL ES LA UTILIDAD DEL LA FILOSOFÍA?

      "La filosofía, en sí misma, está por encima de la utilidad. Y por esta misma razón, la filosofía es de la mayor necesidad para los hombres. Les recuerda la suprema utilidad de aquellas cosas que no tienen que ver con los medios sino con los fines. Porque los hombres no sólo viven de pan, vitaminas y descubrimientos tecnológicos. Viven de valores y realidades que están por encima del tiempo, y que son dignos de ser conocidos por sí mismos; ellos nos alimentan con la invisible comida que sostiene la vida del espíritu, y nos mantienen alertas, no de tal o cual medio al servicio de la vida, sino de las razones profundas para vivir, sufrir y tener esperanza.

      "El filósofo en la sociedad es un testigo de la dignidad suprema del pensamiento. Él apunta a lo que es eterno en el hombre, a lo que estimula nuestra sed por el conocimiento puro y desinteresado, por el conocimiento de aquellas cuestiones fundamentales - acerca de la naturaleza de las cosas y de la naturaleza de la mente, del hombre mismo y de Dios - que son superiores e independientes de todo lo que podemos hacer, producir o crear, porque pensamos antes de actuar y nada puede limitar el alcance del pensamiento.

      "Nuestras decisiones prácticas dependen de las posiciones que asumimos respecto de aquellas interrogantes últimas y fundamentales que el pensamiento humano es capaz de plantear. Esa es la razón por la que los sistemas filosóficos, que no están dirigidos a ningún uso o aplicación práctico, tienen un impacto tan grande en la historia humana.

      "Hay dos aspectos relativos a la función del filósofo en la sociedad que tienen, me parece, especial importancia en el día de hoy. Ellos tienen que ver con la Verdad y con la Libertad.

      "El gran peligro que amenaza a las sociedades modernas es el debilitamiento del sentido de la Verdad. Por un lado, los hombres han alcanzado la costumbre de pensar en términos de estímulos y respuestas y de ajuste al medio ambiente; mientras que por el otro, aparecen desconcertados por el modo en que las técnicas políticas de publicidad y propaganda usan las palabras y el lenguaje mismo, por lo que, al final, tienden a abandonar todo interés en la verdad: lo único que importa son los resultados prácticos, la mera verificación material de hechos y cifras, sin que exista una adhesión interna a ninguna verdad alcanzada.

      "Aunque en su quehacer especulativo el filósofo no preste atención a los intereses de los hombres, ni a los del grupo social, ni a los del Estado, siempre está, sin embargo, recordándole a la sociedad el carácter absoluto e inquebrantable de la Verdad.

      "En cuanto a la Libertad, se trata de un requerimiento del propio bien común de la sociedad humana, el que se desintegra tan pronto como el miedo, sobreponiéndose a las convicciones íntimas, impone una orientación determinada a la mente humana.

      "El filósofo, incluso cuando está equivocado, critica libremente al menos las cosas hacia las que los hombres se sienten atraídos. No es sin razón que Napoleón rechazaba a los ideólogos y que los dictadores, por regla general, odian a los filósofos."

('On the Use of Philosophy. Three Essays'. [1961] Princeton University Press. 1961. Página 6. Traducción del inglés por H.I.)


2. ¿ES POSIBLE UNA FILOSOFÍA CRISTIANA?

      "¿Existe una Filosofía Cristiana? ¿Es posible una Filosofía Cristiana?

      "Estas preguntas inciden en materias especulativas de la mayor importancia, como la naturaleza misma de la filosofía o el valor intelectual de la fe, y, por consiguiente, las respuestas que demos debieran tener una significación práctica decisiva en nuestras actitudes espirituales básicas.

      "Un filósofo ordenará su vida y su pensamiento de una forma determinada si cree que para filosofar correctamente debe mantener su trabajo filosófico perfectamente diferenciado de su vida de oración y fe (en el supuesto de que tiene una vida de oración y fe).

      "Muy diferente será el caso del filósofo que cree, por el contrario, que debe unir su labor filosófica y su fe de una forma orgánica, y que, por consiguiente, aspira a realizar una obra de razón activada e inspirada por su vida de oración, aunque manteniéndola siempre dentro de los límites del más absoluto rigor y pureza.

      "Este es, por lo demás, el mismo problema que encontramos, aunque en términos diferentes, en el caso del artista y también en el caso del historiador o del exégeta.

      "He aquí los términos del problema.

      "Existe una cierta corriente de pensamiento que tiende a negar a la sabiduría humana, esto es, a la filosofía, un carácter autónomo con relación a la fe religiosa. De acuerdo a esta corriente, la filosofía, como principio de verdad, necesita esencialmente de la fe. No sólo eso, cualquier distinción entre una sabiduría puramente natural y la sabiduría del Espíritu Santo es rayana en la blasfemia.

      "Por el contrario, existe otra tradición, la de los racionalistas, que deduce que, porque la filosofia es distinta de la fe, no puede tener nada en común con la fe, salvo de una manera absolutamente exterior, de modo que la noción de Filosofía Cristiana no solamente es compleja en su estructura, sino que es espúrea e incapaz de resistir cualquier análisis serio.

      "Lo más lamentable en esto es que ambas posiciones encuentran su justificación primeramente en el rechazo de la posición adversa.

      "Procuraré presentar los elementos de una solución a un nivel puramente doctrinario."

('An Essay on Christian Philosophy'. [1933] Philosophical Library, Inc. New York. 1955. Página 3. Traducción del inglés por H.I.)


3.
LA FILOSOFÍA CRISTIANA A LA LUZ DE LA TEORÍA TOMISTA: NATURALEZA DE LA FILOSOFÍA


      "En mi opinión, el principio de solución a la cuestión de la Filosofía Cristiana debe ser encontrado en la distinción clásica entre el orden de especificación y el orden de ejercicio, o, usando una terminología que me parece más adecuada al caso, la distincion entre "naturaleza" y "estado".

      "Esto significa que debemos distinguir entre la naturaleza de la filosofía, esto es, lo que la filosofía es en sí misma, y el estado en que la filosofía se presenta en la realidad, históricamente, lo que dice relación con sus condiciones concretas de existencia y ejercicio.

"La Naturaleza de la Filosofía.

      "El desarrollo y dinámica de la organización del espíritu que llamamos filosofía, toma forma en nosotros en relación a un objeto hacia el cual nuestra inteligencia tiende y al que se adapta naturalmente. De allí que la naturaleza de la filosofía está determinada únicamente en función de ese objeto hacia el cual tiende por sí misma.

      "Quienquiera que falle en reconocer que el dominio de la filosofía está, por su propia naturaleza, delimitado solamente por el alcance de las facultades naturales de la mente humana - sea cual fuere la filosofía de que se trate - niega la filosofía.

      "Para Santo Tomás, la afirmación del carácter natural o racional de la filosofía es absolutamente básica. Tal afirmación debe ser mantenida a todo precio, para salvaguardar la exacta naturaleza de la fe y de la razón y para mantener intacta la distinción primordial entre los órdenes natural y sobrenatural.

      "La filosofía Tomista - no digo la teología Tomista - en cuanto construida formalmente, es absolutamente racional; en su tejido no cabe ningún razonamiento proveniente de la fe; deriva intrínsecamente sólo de la razón y de la crítica racional; y su solidez filosófica está basada enteramente en la evidencia experimental o intelectual y en la demostración lógica.

      "De estas consideraciones se desprende que, puesto que la especificación de la filosofía descansa enteramente en su objeto formal, y dado que dicho objeto es completamente de orden racional, la filosofía considerada en sí misma - ya sea en una mente pagana o en una mente cristiana - depende de un mismo criterio estricta e intrinsicamente natural y racional.

      "Por eso, la designación de Cristiana que aplicamos a la filosofía no se refiere a aquello que constituye su esencia filosófica. Simplemente como filosofía es independiente de la fe cristiana en lo relativo a su objeto, a sus principios y a sus métodos."

('An Essay on Christian Philosophy'.[1933] Philosophical Library, Inc. New York. 1955. Página 11. Traducción del inglés por H.I.)


4.
LA FILOSOFÍA CRISTIANA A LA LUZ DE LA TEORÍA TOMISTA: ESTADO DE LA FILOSOFÍA


      "Desde el punto de vista del estado de la filosofía, esto es, de sus condiciones de existencia, es claro que antes que la filosofía pueda alcanzar su completo y normal desarrollo en la mente, requerirá del filósofo muchas enmiendas y purificaciones, disciplinando no sólo la razón sino también el corazón.

      "Para filosofar el hombre debe poner en juego toda su alma, de la misma manera que para correr debe usar su corazón y sus pulmones.

      "Aquí nos encontramos con lo que, en mi opinión, constituye un punto crucial de discusión, en el que, además, el desacuerdo entre cristianos y no cristianos se hace inevitable.

      "Brevemente presentaré lo que, a mi modo de entender, son los principales componentes del estado cristiano de la filosofía.

      "Primera y principalmente, debemos considerar aquellos elementos pertenecientes por su naturaleza al ámbito de la filosofía, pero que han sido presentados por la revelación cristiana, y que por eso, en el hecho, los filósofos han fallado en reconocer explícitamente.

      "Es preciso aclarar aquí que, cuando es aplicada a la filosofía, la palabra revelación no se refiere a todo el contenido revelado, sino simplemente a aquellos elementos de orden natural implícitos en la revelación o relativos a ella.

      "Un caso es, por ejemplo, la idea de la creación. También está la idea de Dios como Ser Subsistente por Sí mismo: una idea establecida por Moisés, pero que los Doctores de la Iglesia extrajeron de Aristóteles. Del mismo modo, en la esfera moral, tenemos la idea de pecado, en el sentido ético de ofensa contra Dios, una idea de la que, a pesar de todos sus esfuerzos, la filosofía occidental no ha podido deshacerse.

      "Ideas de este tipo son de la mayor importancia para toda la filosofía y, en cada una de ellas, la razón ha recibido incuestionablemente, un aporte positivo de la revelación.

      "Por otra parte, el cristiano ve la validez de la razón confirmada divinamente por el hecho de que la fe, no obstante ser de un carácter supra racional, es eminentemente razonable.

      "Finalmente, la suerte de la filosofía está envuelta, de hecho y de derecho, con aquella porción de la revelación que nada tiene que ver con datos naturalmente racionales, sino que esencialmente con los misterios sobrenaturales. Esto es así, porque en un sistema cristiano de pensamiento, la filosofía es usada por la teología como un instrumento para dilucidar esos misterios.

      "Pero eso no es todo. La propia experiencia del filósofo ha sido revitalizada por la Cristiandad. De allí surge una actitud fraternal hacia las cosas y la realidad - quiero decir en el sentido que ellas son conocibles - por la cual el progreso de la mente humana está en deuda con la Edad Media Cristiana.

      "Todo indica que fue esta actitud la que estableció las bases, por un lado, para el florecimiento de las ciencias empíricas y, por el otro, para la expansión del conocimiento reflexivo del que el mundo moderno se enorgullece.
"

('An Essay on Christian Philosophy'. [1933] Philosophical Library, Inc. New York. 1955. Página 17. Traducción del inglés por H.I.)


5
.
LA DOCTRINA DE SANTO TOMÁS ES EL EJEMPLO MÁS AMPLIO Y PURO DE UNA FILOSOFÍA CRISTIANA


      "Hemos podido apreciar que la expresión Filosofía Cristiana no designa una naturaleza simple sino una naturaleza compleja, esto es, una naturaleza tomada en un estado particular que corresponde a algo muy real.

      "La Filosofía Cristiana no es un determinado cuerpo de verdades, aunque, en mi opinión, la doctrina de Santo Tomás la ejemplifica en su forma más amplia y pura .

      "La Filosofía Cristiana es, en sí misma, filosofía en cuanto está situada en aquellas condiciones de existencia en las que la Cristiandad ha guiado al sujeto pensante, a consecuencia de lo cual la filosofía percibe ciertos objetos y demuestra válidamente ciertas proposiciones, las cuales, en otras circunstancias, en mayor o menor medida, hubieran sido eludidas.

      "Esta relación no es accidental: resulta de la misma naturaleza de la filosofía, de su inclinación natural a conocer su propio objeto tanto como sea posible, y también de la naturaleza de la doctrina y vida cristiana.

      "Ahora bien, en lo concerniente al Tomismo en particular, debemos decir, en primer lugar, que si es filosofía, lo es en cuanto a que es racional y no en cuanto a que es cristiano. Pero, si tomamos el punto de vista de su desarrollo histórico, debemos admitir que el tomismo debe su estatura de verdadera filosofía no sólo a la razón, sino que también al sustento recibido desde arriba, aquel que de acuerdo a Aristóteles, siendo la fuente de la razón es más grande que la razón.

      "En todo caso, permanece el hecho que lo que cuenta en una filosofía no es que sea cristiana sino que sea verdadera.

      "Lo reitero. No importa cuales sean las condiciones de su desarrollo y ejercicio en el alma del filósofo, la filosofía depende de la razón; mientras más verdadera sea, más rigurosamente fiel será a su naturaleza filosófica.

      "Es por esta razón que, lejos de estar sorprendido, como ocurre con algunos, por el hecho de que Santo Tomás consiguió su armadura filosófica del más sólido de los pensadores de la antigüedad pagana, yo encuentro que eso es una fuente de verdadero estímulo intelectual.
"

('An Essay on Christian Philosophy'. [1933] Philosophical Library, Inc. New York. 1955. Página 29. Traducción del inglés por H.I.)