V. REALISMO E IDEALISMO


1. ¿CÓMO SE FORMA EL CONOCIMIENTO HUMANO SEGÚN EL REALISMO TOMISTA?

      "Una tesis fundamental de la filosofía escolástica es: el objeto formal de la inteligencia es el ser.

      "En esto hay que considerar dos planos diferentes.

      "1.- Los tomistas se preguntan, en primer lugar, cuál es el primer objeto captado por la inteligencia humana, un objeto, por consiguiente, aprehendido por todo hombre desde el instante mismo en que comienza a pensar como ser racional, un objeto presentado a primera vista al espíritu humano.

      "Los tomistas responden: el primer objeto captado por la inteligencia humana es el SER en cuanto envuelto o incorporado en lo sensible, el SER "investido" en las diversas naturalezas que caen bajo los sentidos, algo encubierto por tal o cual naturaleza, por el perro, el caballo o el ladrillo, etc., cierta cosa a la vez cubierta en esto y en aquello y diversificada por esto y por aquello.

      "2.- La segunda operación del espíritu es el juicio.

      "En el JUICIO es donde la inteligencia especulativa, al componer y al dividir, capta el ser no solamente desde el punto de vista de la esencia o naturaleza sensible, sino también desde el punto de vista de la existencia misma, actual o posible.

      "Cuando decimos que la inteligencia tiene el ser como objeto - y en esto radica el profundo realismo del tomismo - no nos detenemos en las esencias o naturalezas sensibles; la inteligencia, cuando formula en su interior un juicio que corresponde a lo que la cosa es o no es fuera del espíritu, llega hasta la existencia misma.

      "El acto de la inteligencia se completa en la existencia afirmada o negada en un juicio, en la intimidad del espíritu, dentro del acto espiritual del entendimiento.

      "En el juicio es donde se completa el conocimiento."

('Siete Lecciones sobre el Ser' [1934]. Club de Lectores. Buenos Aires. 1981. Página 36)


2. LA VERDAD DEL CONOCIMIENTO CONSISTE EN LA CONFORMIDAD DE NUESTRO ESPÍRITU CON LA COSA PENSADA

      "1.- ¿En qué consiste la verdad del conocimiento? Por lo que respecta a esta cuestión, fácil es darse cuenta de lo que significa la noción de la verdad.

      "¿Qué es una palabra verdadera o verídica? Es aquella que expresa con exactitud el pensamiento del que habla, una palabra conforme al pensamiento.

      "¿Qué es un pensamiento verdadero? Es aquel que presenta tal como es la cosa a que se refiere, un pensamiento conforme a esa cosa.

      "Se sigue de aquí que la verdad de nuestro espíritu consiste en su conformidad con la cosa.

      "Imposible dar otra definición de la verdad sin engañarnos a nosotros mismos, es decir, sin falsear la noción de verdad que de hecho y en el ejercicio viviente de nuestra inteligencia empleamos cada vez que pensamos.

      "a) Puédese notar, después de lo dicho, que un pensamiento falso en todos sus elementos es imposible, porque si no se identifica con ninguna cosa, sería nada en el orden del pensamiento. Si digo, por ejemplo, "las piedras tienen alma", digo claramente una cosa falsa, pero es al menos verdad que existen las piedras y que ciertos seres tienen alma, de modo que no todos los elementos que entran en esa proposición son falsos. Así el error supone siempre una verdad.

      "b) Se puede igualmente notar que, si se pusiera real y seriamente en duda la veracidad de sus facultades cognoscitivas, el hombre no podrá vivir. Toda acción y toda omisión en el obrar es una acto de confianza en esa veracidad y, siendo esto así, obrar, lo mismo que no obrar, serían igualmente imposibles. Aquel que pretendiera guiarse por este pensamiento: "No existe la verdad", caería inevitablemente en la demencia.

      "2.- ¿Se puede refutar a aquellos que ponen en duda la veracidad de nuestras facultades cognoscitivas, sobre todo de la inteligencia y de la razón?

      "En cuanto a los escépticos, quienes, al menos teóricamente hablando, ponen en duda la veracidad de nuestras facultades cognoscitivas y, sobretodo, las de la inteligencia o de la razón, sería inútil pretender demostrarles esta veracidad, ya que toda demostración se apoya en alguna certeza y ellos hacen precisamente profesión de no admitir ninguna certeza y de rechazarlas todas.

      "Bastará para defender contra ellos el conocimiento humano con reducirlos al absurdo: cuando dicen que "no saben si una proposición es verdadera", o bien saben que esta proposición por ellos enunciada es cierta, y en tal caso se contradicen manifiestamente, o bien ignoran si es verdadera, y en este caso nada dicen o no saben lo que dicen.

      "Los que dudan de la verdad no pueden, pues, filosofar sino guardando silencio absoluto, aun en el interior de su mente, y, según las palabras de Aristóteles, reduciéndose a la condición de los vegetales.

      "Indudablemente, la razón se engaña con frecuencia, sobre todo cuando se ocupa de materias difíciles y elevadas; y Cicerón decía que no hay absurdo en el mundo de las ideas que no lo haya sostenido algún filósofo.

      "Así, pues, la verdad es difícil de ser alcanzada, pero es error de cobardes el tomar una dificultad por una imposibilidad."

('Introducción a la Filosofía' [1920]. Club de Lectores. Buenos Aires. 1999. Página 153)


3. EL PUNTO CENTRAL DE LA CONFRONTACION REALISMO-IDEALISMO ES LA DISTINCION ENTRE 'COSA' Y 'OBJETO'

      "Ni Aristóteles ni Santo Tomás, fundamental y conscientemente "realistas", "vitalmente" realistas, sintieron la necesidad de calificarse realistas en el sentido que en nuestros días damos al vocablo; no había surgido aún en Occidente, como doctrina y sistema, el error al que el realismo se opone: el idealismo.

      "Se puede ver que una misma cosa se encuentra a la vez en el mundo de la naturaleza y en el mundo del pensamiento; en el mundo de la naturaleza como cosa existente o capaz de existir por sí misma; y en el mundo del pensamiento, como cosa conocida, la cosa en cuanto objeto puesto ante la facultad de conocer de nuestra inteligencia.

      "Las cosas en cuanto objetos de nuestra inteligencia implican una abstracción de su existencia actual y, de por sí, sólo una existencia posible.

      "Las cosas en cuanto objetos de nuestros sentidos connotan, por el contrario, una existencia en acto y percibida.

      "Pues bien, ambos, la cosa (existente o capaz de existir) y el objeto (de nuestro conocimiento), son percibidos en un mismo e indivisible instante por una misma percepción.

      "La tragedia del pensamiento moderno comenzó cuando los escolásticos de la decadencia, y Descartes después de ellos, separaron el objeto de la cosa; la cosa venía entonces a ser un doble problemático detrás del objeto.

      "Casi todos los modernos toman al objeto como puro objeto; lo consideran separado en sí mismo de toda cosa en donde existiría y radicaría con una existencia independiente del pensamiento.

      "Preciso es afirmar que esto es un error fundamental.

('Los Grados del Saber' [1932]. Club de Lectores. Buenos Aires. 1983. Páginas 123, 152)


4. LO PRIMERO QUE SE PIENSA ES LA COSA (EL SER) INDEPENDIENTE DEL PENSAMIENTO

      "Los filósofos imbuidos en los principios de Descartes califican todo realismo auténtico de "realismo ingenuo". Si por ventura se les quiere mostrar que, aplicada al realismo aristotélico-tomista, tal denominación es en sí misma pueril, no se los acaba de convencer, porque la ingenuidad consiste para ellos en comenzar por un acto de conocimiento de las cosas y no por un acto de conocimiento del conocimiento.

      "¡Enhorabuena! El espíritu debe efectivamente elegir su camino desde el comienzo; se requiere de él una decisión primera, ordenada a gobernar todo su destino.

      "El primer acto de reflexión enseña que quien ha elegido según la naturaleza y sin rechazar la primera evidencia objetiva, ha elegido sabiamente; y aquel que ha escogido contra la naturaleza, exigiendo una segunda ley antes de seguir la primera, ha escogido un absurdo; ha querido comenzar por lo que está en segundo lugar.

      "No se piensa lo pensado sino después de haber pensado lo pensable "apto para existir", esto es, lo real al menos posible.

      "Lo primero que se piensa es el ser independiente del pensamiento.

      'Lo pensado' objeto del primer pensamiento no es 'lo pensado', es el ser. No se come lo comido, se come pan.

      "Separar el 'objeto' de la 'cosa' es violar la naturaleza de la inteligencia.

      "Todo el esfuerzo del idealismo tiende a suprimir toda causal material, a suprimir toda "cosa", para no dejar ya subsistir sino puros "objetos". Así, la filosofía llega cada vez más a ser puramente reflexiva.

      "Una filosofía exclusivamente reflexiva juzga no a partir de lo que es, sino a partir de la idea de lo que es, y de la idea de la idea, y de la idea de la idea de la idea de lo que es, en un tono tanto más superior cuanto más se aleja de lo real y evita con más cuidado rozarse con él.

      "Por su parte, el arrojo y coraje propio de la filosofía de la naturaleza, así como de la metafísica, es afrontar realidades extra mentales, ponerse en contacto con las cosas, juzgar a partir de lo que es. Y su humildad propia consiste en hacerse medir por las cosas. Y esto es lo insoportable para el idealismo y lo que evita a toda costa."

('Los Grados del Saber' [1932]. Club de Lectores. Buenos Aires. 1983. Página 177)


5. EL PENSAMIENTO HUMANO, DESPUÉS DE DESCARTES, RECHAZA SER MEDIDO Y REGULADO POR LAS COSAS

      "Repliegue del espíritu humano sobre sí mismo, independencia de la razón respecto de lo sensible, independencia respecto de las naturalezas reales y, finalmente, cisma irremediable entre la inteligencia y el ser: he aquí cómo Descartes reveló el Pensamiento al pensamiento mismo.

      "Esta desnaturalización de la razón humana debía conducirnos a reivindicar para nuestra inteligencia la autonomía perfecta, la independencia absoluta.

      "Pese a todos los desmentidos y a todas las miserias de una experiencia suficientemente humillante, esta reivindicación sigue siendo el principio secreto de la disolución de nuestra cultura y del mal del que el Occidente apóstata se empeña en morir.

      "Porque quiere para sí una libertad absoluta e indeterminada, es natural que el pensamiento humano, después de Descartes, rechace ser medido y regulado por las 'cosas' y eluda someterse a las necesidades inteligibles.

      "Libertad respecto de la 'cosa': he ahí la madre y nodriza de toda las libertades modernas, la más bella conquista del Progreso, que dispensándonos de toda regla nos somete a cualquier cosa.

      "La reforma cartesiana no es sólo el manantial del torrente de ilusiones y de fábulas que pretendidas claridades han arrojado sobre nosotros desde hace dos siglos y medio; también es responsable, en gran parte, de la gran futileza del mundo moderno, de esa extraña condición en que vemos a la humanidad, tan poderosa sobre la materia, tan hábil y astuta para dominar el universo físico, cuanto débil y desorientada ante las realidades inteligibles."

('Tres Reformadores. Lutero, Descartes, Rousseau' [1925]. Editorial Excelsa. Buenos Aires. 1945. Pagina 92)


6. EL IDEALISMO BUSCA ANTE TODO NO VERSE OBLIGADO A ENCONTRARSE CON UNA SUPREMA REALIDAD TRASCENDENTE


      "El idealismo se escandaliza de que la inteligencia deba ser medida por una cosa, una cosa con una existencia menos noble que el conocer, y a la cual debe unirse por un esfuerzo de sumisión, sin poder jamás agotarlo.

      "Pero la verdad es que la excelencia y grandeza de la inteligencia no sufren en esto ningún detrimento. Al hacerse medir por las cosas, nuestra inteligencia es medida en definitiva por la propia inteligencia, por la inteligencia en acto puro, por la misma que mide las cosas, la que hace las cosas inteligibles en acto, y la que, por medio de las cosas y de los sentidos, determina la inteligencia que conoce."El idealismo rechaza esto. Interviene aquí una oscura y poderosa motivación a la que obedece inconscientemente, traicionando su propio plan. Se trata para él de no ser conducido a cierto término, de evitar cierta conclusión final."Si desde el comienzo se rechazan con tanto cuidado las cosas y su consistencia extra mental reguladora de nuestro pensamiento, es porque ante todo se busca no verse obligado a encontrarse, al fin, en presencia de una suprema realidad trascendente, de un abismo de personalidad ante el cual todo corazón está al descubierto y que nuestro pensamiento debe adorar."Los baluartes y las fortalezas de la filosofía idealista vienen a ser, en definitiva, descomunales obras de protección contra la personalidad divina.

      "Basta que haya cosas para que Dios sea inevitable. Otorguemos a una brizna de hierba, a la más diminuta hormiga, un valor de realidad ontológica y no podemos escapar a la terrible mano que nos ha creado."

('Los Grados del Saber' [1932]. Club de Lectores. Buenos Aires. 1983. Página 179)


1. LOS IDEALISTAS NO SON FILÓSOFOS. SON IDEÓSOFOS


      "En realidad, un filósofo no puede ser idealista. Parecerá que digo una enormidad; pero enuncio una verdad axiomática. Pienso en el padre del idealismo moderno, Descartes, y en toda la serie de sus herederos, quienes, cada uno mudando su sistema, han seguido un curva evolutiva de una lógica interna irresistible.

      "Todos esos hombres empiezan por el pensamiento solo, y ahí se quedan, ya sea que nieguen la realidad de las cosas y del mundo, ya sea que de una manera o de otra la reabsorban en el pensamiento."¿Qué quiere decir esto? "Recusan desde el primer momento aquello mismo en que el pensamiento se apoya, y sin lo cual el pensamiento no es sino un sueño; recusan la realidad que hay que conocer y comprender, que está aquí, vista, tocada, cogida por los sentidos, y con la cual tiene que ver directamente un intelecto que es el de un hombre, no el de un ángel, la realidad sobre la cual y a partir de la cual un filósofo nace para interrogarse: y sin eso no es nada. Recusan el fundamento absolutamente primero del saber filosófico y de la búsqueda filosófica."Son como un lógico que recusara la razón, como un matemático que recusara la unidad y la dualidad, como un biólogo que recusara la vida. Ya al ponerse en camino volvieron la espalda al saber filosófico y a la investigación filosófica. No son filósofos."Eso no quiere decir de ningún modo que un filósofo debería ponerlos a un lado y considerarlos como unos juglares. Su contribución a la historia del pensamiento ha sido inmensa. Han aportado a la filosofía servicios considerables, han obligado a los filósofos a tomar más explícitamente conciencia de la atención que deben prestar a la teoría del conocimiento y al exámen crítico de sus vías."De todos los pensadores - y grandes pensadores - cuya línea toma su origen en Descartes, no discuto ni la excepcional inteligencia, ni la importancia, ni el valor, ni, a veces, el genio. Con respeto a ellos no discuto absolutamente sino una cosa, pero la discuto con todas mis fuerzas y con la seguridad de tener razón: es su derecho al nombre de filósofos. En lo que a ellos respecta, hay que barrer ese título de un manotazo. No son filósofos; son ideósofos, único nombre exacto con el cual conviene llamarlos. Pero en sí mismo, este nombre no es peyorativo; designa simplemente otra vía de investigación y de pensamiento, distinta de la filosofía."La exactitud del vocabulario importa siempre; y en el caso presente importa de modo especial. Unos pensadores que desde el comienzo se han puesto fuera del campo del saber filosófico y de la búsqueda filosófica, no son filósofos.

      "(Por lo demás, se puede notar entre paréntesis que los mismos pensadores a los que en la hora actual el lenguaje corriente, poco cuidadoso de exactitud, sigue llamando filósofos, no se muestran particularmente ansiosos de reivindicar ese nombre. Aprecian mucho más el de fenomenólogos. Y muchos de ellos no querrían ser, según parece, sino un punto de paso en el que tomaría conciencia de sí, por un momento, el flujo de la búsqueda. Su desgracia es no haber visto que el pensamiento no es un hijo sumiso del tiempo...)."

('El Campesino del Garona'. [1966] Editorial Española Desclée de Brouwer. Bilbao. 1967. Página 144)